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Catálogo Taisho, Nº 1.666. Traducido al chino por Paramartha.

INVOCACIÓN.
Yo tomo refugio en el Buda-el Gran Compasivo, el Salvador del Mundo, el Omnipotente, el Omnipresente, el Omnisciente, el de Hechos Más Excelentes en todas las diez direcciones; y tomo refugio en el Dharma- la manifestación de Su Esencia, la Realidad, el mar de Talidad, el ilimitado almacén de excelencias; y en la Sangha-cuyos miembros se dedican verdaderamente a la práctica.
¡Que puedan todos los seres descartar sus dudas, dejar de lado sus malos apegos, y que pueda dar origen a la fe correcta en el Mahayana, de forma que pueda no romperse el linaje de los Budas!

LOS CONTENIDOS DEL TRATADO.
Hay una enseñanza, la cual puede despertar en nosotros la raíz de la fe en el Mahayana, y por tanto debería de ser explicada. La explicación está dividida en cinco partes. Son: 1) las Razones para Escribirlo; 2) el Resumen; 3) la Interpretación; 4) Sobre la Fe y la Práctica; y 5) el Esfuerzo en la Práctica y los Beneficios que Resultan de ello.

PRIMERA PARTE: Las Razones para Escribirlo.
Alguien puede preguntar las razones por las que yo fui llevado a escribir este tratado. Contesto: hay ocho razones:
La primera y más importante razón es hacer que los hombres se liberen de todos los sufrimientos y alcancen el éxtasis final; no es que yo desee fama mundana, beneficio material, o respeto y honor.
La segunda razón es que yo deseo interpretar el significado fundamental de las enseñanzas del Tathagata, de forma que los hombres puedan entenderlas correctamente y no estén equivocados con respecto a ellas.
La tercera razón es posibilitar a aquellos cuya capacidad para la bondad ha alcanzado la madurez, mantenerse firmes en una fe sin retroceso en las enseñanzas del Mahayana.
La cuarta razón es animar a aquellos cuya capacidad para la bondad es aún ligera, a que cultiven una mente llena de fe.
La quinta razón es mostrarles los medios hábilespor los cuales ellos pueden limpiar los obstáculos del mal karma, guardar bien sus mentes, liberarse de la estupidez y la arrogancia, y escapar de la red de la herejía.
La sexta razón es revelarles la práctica de dos métodos de meditación: la cesación de las ilusiones y la visión profunda, de forma que los hombres ordinarios y los seguidores del Hinayana puedan curar sus mentes del error.
La séptima razón es explicarles los medios hábiles de la meditación en un solo punto, de forma que puedan nacer en la presencia de un Buda, y puedan mantener sus mentes fijadas en una fe no regresiva.
La octava razón es indicarles las ventajas de estudiar este tratado, y animarles a que hagan un esfuerzo para alcanzar la Iluminación. Estas son las razones por las que yo escribo este tratado.

Pregunta: ¿Qué necesidad hay de repetir la explicación de la enseñanza, cuando ya está presentada detalladamente en los Sutras?

Respuesta: Aunque esta enseñanza está presentada en los Sutras, la capacidad y los comportamientos de los hombres de hoy en día ya no son los mismos, ni lo son las condiciones de su aceptación y comprensión. Quiere decir, que en la época en la que el Tathagata estaba en el mundo, la gente tenía una capacidad elevada, y exponiendo con Su voz perfecta, todas las diferentes clases de personas entendían perfectamente; por consiguiente, no había ninguna necesidad de esta clase de discurso. Pero tras la entrada en el Parinirvana del Tathagata, había algunos que eran capaces por su propio poder de escuchar ampliamente a otros y de alcanzar la comprensión; había algunos que por su propio poder podían escuchar muy poco, y sin embargo entender mucho; había algunos, que carentes de ningún poder mental, dependían de los discursos extensos de otros para obtener comprensión; y naturalmente había algunos que despreciaban la palabrería de los amplios discursos como algo latoso, y que prestaban atención a lo que era más comprensible, más escueto, y que no obstante contenía mucho significado, y entonces fueron capaces de entenderlo.
Así pues, este tratado está pensado para abarcar, de forma general, el ilimitado significado de las enseñanzas vastas y profundas del Tathagata. Por tanto, este tratado debería de ser presentado.

SEGUNDA PARTE: El Resumen.
Las razones para escribirlo ya han sido explicadas. A continuación se hará un resumen. Hablando de forma general, el Mahayana ha de ser expuesto desde dos puntos de vista. Uno son los principios, y otro es el significado. El principio es la mente de los seres. Este principio incluye dentro de sí todos los estados de existencia del mundo fenoménico, y el mundo transcendental. Sobre la base de esta mente pueden ser revelados los significados del Mahayana. ¿Por qué? Porque el aspecto último de esta mente representa la esencia del Mahayana, y el aspecto relativo de esta mente indica la esencia, los atributos, y las influencias del Mahayana.

El significado de “Maha”, en la palabra compuesta “Mahayana”, tiene tres aspectos:

La “grandeza” de la esencia, puesto que todos los fenómenos son idénticos a la Talidad, y no crecen ni decrecen.
La grandeza de los atributos, pues la naturaleza búdica está dotada con numerosas cualidades excelentes;
La grandeza de las influencias, pues las influencias de la Talidad dan lugar a las causas y efectos positivos en este mundo y en el otro.

En la palabra compuesta Mahayana, el significado de “yana” fue dado porque todos los Budas han montado en este vehículo, y porque todos los bodhisattvas a través de sus postulados alcanzarán el estado de un Tathagata.

TERCERA PARTE: La Interpretación.
La parte del resumen ya ha sido dada; ahora a continuación se dará la parte que trata sobre la interpretación de los postulados o principios del Mahayana. Consta de tres capítulos: 1) la revelación del significado verdadero; 2) el abandono de los apegos; y 3) el análisis de los tipos mente que aspira a la Iluminación.

CAPÍTULO UNO: La revelación del significado verdadero.

La Solo Mente, y sus dos aspectos.
La revelación del significado verdadero de los principios del Mahayana puede ser logrado por medio de revelar la doctrina de que la Solo Mente tiene dos aspectos. Uno es el aspecto de la mente en términos de lo absoluto, y el otro es el aspecto de la mente en términos de fenómenos. Cada uno de estos dos aspectos abarca todos los estados de la existencia. ¿Por qué? Porque estos dos aspectos son mutuamente inclusivos.

La mente en términos de lo absoluto.

La mente en términos de lo absoluto es el único Reino de la Realidad, y la esencia de todas las fases de la existencia en su totalidad. Lo que es llamado “la naturaleza primordial de la mente”, es no nacido e imperecedero. Es solo debido a los engaños que todas las cosas devienen indiferenciadas. Si uno está libre de los engaños, entonces para él no habrá apariencias de objetos observados funcionando como existencias absolutamente independientes; por lo tanto, todas las cosas desde el principio transcienden todas las formas de verbalización, descripción, y conceptualización; y son desde el punto de vista del análisis último, indiferenciadas, inmutables, e indestructibles. Son solo la mente única, y por consiguiente son Talidad. Todas las explicaciones por medio de palabras son provisionales y carecen de validez, pues son utilizadas solamente en relación con las ilusiones, y son incapaces de denotar la Talidad. Similarmente, el término Talidad no tiene atributos, los cuales puedan ser especificados verbalmente.
El término Talidad es, por decirlo así, el límite de la verbalización por el cual una palabra es usada para poner fin a las palabras. Pero no puede ponerse fin a la esencia de la Talidad, pues todos los fenómenos en su aspecto absoluto, son reales; ni hay nada que necesite ser señalado como real, pues todas las cosas son iguales en su Talidad. Debería de ser entendido que todas las cosas no pueden ser expresadas verbalmente o pensadas; de ahí el nombre de Talidad.

Pregunta: Si ese es el significado del principio del Mahayana, ¿Cómo es posible para los hombres conformarse a él, y entrar en él?

Respuesta: Con respecto a las cosas, si comprende que aunque se hable de ellas, no existe el que habla, ni aquello de lo que se habla; y que aunque son pensadas, no existe ni eso que piensa, ni aquello que puede ser pensado, entonces se dice que se han conformado a él. Y cuando ellos se han liberado de sus pensamientos, se dice que han entrado en él. Además, la Talidad tiene dos aspectos si se expresa con palabras: 1) uno es su vacuidad verdadera, pues este aspecto puede revelar que a nivel último es real; 2) el otro es que es realmente no vacía, puesto que su esencia está dotada con cualidades puras y excelentes.

Su vacuidad verdadera.

La Talidad es vacía porque desde el principio nunca ha estado en contacto con ninguno de los estados de la existencia impuros; está libre de todas las marcas de las características individuales de los fenómenos; y no tiene nada que ver con los pensamientos concebidos por una mente engañada. Debería de ser entendido que la naturaleza esencial de la Talidad es ni con marcas, ni sin marcas; ni no poseyendo marcas, ni sin poseer falta de marcas; ni ambos, con marcas y sin marcas a la vez; no es ni con una marca única, ni con diferentes marcas; ni sin una marca única, ni sin marcas diferentes; ni con ambas, con una sola marca o con diversas marcas simultáneamente.
En resumen, puesto que todos los hombres no iluminados discriminan con sus mentes engañadas momento a momento, ellos están alejados de la Talidad; por tanto, la definición de “vacio”; pero una vez que ellos se encuentren libres de sus mentes engañadas, encontrarán que no hay nada que sea negado.

Realmente no vacía.

Puesto que ha sido dejado claro que la esencia de todas las cosas es vacía, esto es, carente de ilusiones, la mente verdadera es eterna, permanente, inmutable, pura, y autosuficiente; por consiguiente es llamada “no vacía.” Y también no hay traza de marcas particulares que sean notadas en ella, pues es la esfera que transciende los pensamientos y solo está en armonía con la Iluminación.

La mente en términos de fenómenos.

El almacén de consciencia.

La mente como fenómenos está basada en la naturaleza búdica. Lo que es llamado almacén de consciencia es eso lo cual lo que “ni nace, ni muere”, se mezcla armoniosamente con lo que “nace y muere”, y no obstante lo cual ambos no son idénticos ni diferentes. Esta consciencia tiene dos aspectos, los cuales abarcan todos los estados de existencia y crean todos los estados de existencia. Son: a) el aspecto de Iluminación; y b) el aspecto no iluminado; y c) las relaciones entre lo Iluminado y lo no Iluminado.

a) El aspecto de Iluminación.

1. La Iluminación primordial.

La esencia de la mente está libre de pensamientos. La característica de eso que está libre de pensamientos es análoga a la esfera del espacio vacío que interpenetra todo. El uno sin ningún segundo, esto es, el aspecto absoluto del Reino de la Realidad no es otro que el Dharmakaya indiferenciado, el Cuerpo de la Verdad del Tathagata. Puesto que la esencia de la mente está enraizada en el Dharmakaya, ha de ser llamada la Iluminación primordial. ¿Por qué? Porque la iluminación primordial indica la esencia de la mente a priori, en contradicción con la esencia de la mente en el proceso de realización la Iluminación; el proceso de realización de la Iluminación no es más que el proceso de integrar la identidad con la Iluminación primordial.

2. El proceso de realización de la Iluminación.

Basado en la Iluminación primordial, es no iluminación. Y debido a que es no iluminación, se puede hablar del proceso de realización de la iluminación. Ahora, estar completamente Iluminado hasta llegar al origen de la mente, es llamado la iluminación final; y el no haber llegado hasta el origen de la mente, es llamado iluminación parcial no definitiva.
¿Cuál es el significado de esto? Una persona ordinaria llega a hacerse consciente de que sus pensamientos anteriores eran erróneos; entonces él es capaz de parar esos pensamientos, impidiendo que vuelvan a surgir.
Aunque a veces esto puede ser también llamado iluminación, en un sentido estricto no es iluminación porque no es una iluminación que busca el origen de la mente. Los seguidores del Hinayana, quienes tienen algo de visión profunda, y aquellos bodhisattvas que acaban de ser iniciados llegan a ser conscientes del cambio de estado de los pensamientos, y son libres de los pensamientos sujetos a cambio, tales como la existencia de un ego permanente, etc. Puesto que ellos han olvidado los apegos rudimentarios derivados del pensamiento discursivo, su experiencia es llamada iluminación en apariencia.
Los bodhisatvas que han llegado a la realización del Dharmakaya llegan a ser conscientes de estar permaneciendo temporalmente en un estado de pensamientos, y por tanto no son obstaculizados por ellos. Puesto que están libres de sus pensamientos rudimentarios falsos, derivados de la especulación respecto a que los componentes del mundo son reales, su experiencia es llamada cercanía a la Iluminación. Esos bodhisattvas que han completado los niveles de un bodhisatva, y que han completado los medios hábiles necesarios para traer la iluminación primordial a su máxima extensión, experimentarán la unidad con la Talidad en un instante; entonces ellos llegarán a ser conscientes de cómo surgen los comienzos de los pensamientos engañados de la mente, y llegarán a estar libres del surgimiento de cualquier otro pensamiento engañoso. Puesto que ellos están lejos incluso de los pensamientos engañosos sutiles, serán capaces de tener una visión profunda de la naturaleza primordial de la mente.
La realización de que la mente es eterna, es llamada la iluminación final. Por consiguiente, en un Sutra dice que si hay una persona que es capaz de ir más allá de los pensamientos, está avanzando hacia la sabiduría de un Buda. Aunque se dice que hay un comienzo del surgir de los pensamientos engañosos en la mente, no hay un comienzo como tal que pueda ser conocido como siendo independiente de la esencia de la mente. Y sin embargo, decir que el comienzo del surgimiento de los pensamientos es conocido, significa que es conocido como existiendo sobre la base de eso que está más allá de los pensamientos.
De acuerdo a esto, se dice que todas las personas ordinarias no están iluminadas porque ellos han tenido una corriente continua de pensamientos engañados, y nunca han estado libres de sus pensamientos; por lo tanto, se dice que ellos están en una ignorancia sin principio. Si un hombre logra penetración dentro de eso que está libre de los pensamientos, entonces él conoce como surgen, permanecen, cambian, y cesan esos pensamientos que caracterizan a la mente, pues él es idéntico a eso está libre de pensamientos. Pero en realidad, no existe diferencia en el proceso de realización de la iluminación, porque los cuatro estados del surgir, permanecer, cambiar, y cesar, existen simultáneamente, y cada uno de ellos no existe por sí mismo; son originalmente la misma y única iluminación en la que ellos están teniendo lugar sobre la base de la iluminación primordial, bajo su aspecto fenoménico. Y también, la iluminación primordial, cuando es analizada en relación con el estado impuro fenoménico, se presenta con dos atributos: uno es la pureza de sabiduría, y el otro es las funciones más allá de lo racional.

2-a) La pureza de sabiduría.

En virtud de la propensión de la influencia del Dharma, un hombre llega a disciplinarse completamente a sí mismo, y completa todos los medios hábiles para la Iluminación; como resultado, el rompe completamente el compuesto de consciencia, pone fin a la manifestación del continuo mental engañado, y manifiesta el Dharmakaya, pues su sabiduría se convierte en genuina y pura. ¿Cuál es el significado de esto? Todos los modos de la mente y de la consciencia bajo el estado no iluminado son los productos de la ignorancia. La ignorancia no existe aparte de la iluminación; por lo tanto, no puede ser destruida; pero sin embargo no puede no ser destruida. Es como la relación que existe entre el agua del océanoy sus olas, al ser agitadas por el viento. El agua y el viento son inseparables; pero el agua no es móvil por naturaleza, y si el viento amaina, cesa el movimiento de las olas. Pero la naturaleza húmeda permanece sin ser destruida. Similarmente, la mente del hombre es que pura en su naturaleza, está agitada por el viento de la ignorancia. Ambas, mente e ignorancia, no tienen formas particulares propias, y son inseparables. Sin embargo, la mente no es móvil por naturaleza, y si cesa la ignorancia, entonces también cesa la continuidad de las actividades engañadas. Pero la naturaleza de la sabiduría, permanece sin ser destruida.

2-b) Las funciones más allá de lo racional.

El, quien ha descubierto la Iluminación primordial, es capaz de crear todas las formas de condiciones excelentes porque su sabiduría es pura. Las manifestaciones de sus innumerables cualidades excelentes son incesantes, acomodándose a la capacidad de otros hombres, él responde espontáneamente, se manifiesta en múltiples formas, y los beneficia.

Las características de la esencia de la Iluminación.

Las características de la esencia de la Iluminación tienen cuatro grandes significados que son idénticos a los del espacio vacío, o que son análogos a los de un espejo brillante.
Primero, la esencia de la iluminación es como un espejo, el cual está realmente vacío de imágenes. Está libre de todas las marcas de objetos mentales, y no tiene nada que revelar en sí mismo, pues no refleja ninguna imagen.
Segundo, es como un espejo influenciando a todos los hombres a avanzar hacia la Iluminación. Esto es decir que realmente es no vacío; apareciendo en él están todos los objetos del mundo, los cuales ni van, ni vienen; los cuales no son ni perdidos, ni destruidos. Es la Solo Mente permaneciendo eternamente. Todas las cosas aparecen en ella porque todas las cosas son reales. Y ninguna de las cosas impuras es capaz de mancillarla, pues la esencia de la sabiduríano está afectada por las impurezas; estando amueblada con una cualidad inmaculada e influenciando a todos los hombres a avanzar hacia la iluminación.
Tercero, es como un espejo, el cual está libre de los objetos impuros reflejados en él. Esto puede ser dicho porque el estado no vacío de la iluminación primordial es puro genuinamente, y luminoso, estando libre de los obstáculos de las aflicciones y de las concepciones, y transcendiendo las características de lo que es compuesto.
Cuarto, es como un espejo influenciando a un hombre a cultivar su capacidad para la bondad, sirviendo como una causa coordinadora para darle coraje en sus esfuerzos. Puesto que la esencia de la iluminación está libre de objetos impuros, ilumina universalmente la mente del hombre, y lo induce a desarrollar su capacidad para la bondad, presentándose de acuerdo con sus deseos del mismo modo en el que un espejo refleja sus apariencias.

b) El aspecto no Iluminado.

Puesto que no ha sido verdaderamente realizada la unidad con la Talidad, allí emerge una mente no iluminada, y consecuentemente, sus pensamientos. Estos pensamientos no tienen ninguna validez para ser substanciados; por consiguiente, no son independientes de la iluminación primordial. Es como el caso de un hombre que se ha perdido: el está confuso debido a su sentido erróneo de la dirección. Si él está libre de una noción de dirección, entonces no existirá tal cosa como el estar extraviado. Esto es lo mismo con los hombres: debido a la noción de Iluminación, ellos están confusos. Pero si ellos están libres de una noción predeterminada de la iluminación, entonces no habrá tal cosa como lo no iluminado. Puesto que existen hombres no iluminados, con una mente engañada, hablamos para ellos de iluminación verdadera, sabiendo bien lo que significa este término relativo. Independientemente de la mente iluminada, no existen marcas independientes de la verdadera iluminación que puedan ser tratadas. Debido a su estado no iluminado, la mente engañada produce tres aspectos, los cuales están atados a lo no iluminado y son inseparables de ello:
El primero, es la actividad de la ignorancia. La agitación de la mente debido a su estado no iluminado es llamada actividad. Cuando está iluminada, no está agitada. Cuando está agitada, a ello se sigue el dolor, pues el resultado no es independiente de la causa.
El segundo, es el sujeto percibido. Debido a la agitación que rompe la unidad original con la Talidad, allí aparece la percepción de un sujeto. Cuando la mente está calmada, la mente está libre de la percepción.
El tercero, es el mundo de los objetos. Debido a la percepción de un sujeto, aparece erróneamente el mundo de los objetos. Separada de la percepción, no habrá mundo de los objetos. Condicionado por el mundo de los objetos erróneamente percibido, la mente produce seis aspectos:
El primero es el aspecto del intelecto discriminador. Dependiendo del mundo concebido erróneamente de los objetos, la mente desarrolla la discriminación entre objetos que son agradables y desagradables.
El segundo es el aspecto de continuidad. En virtud de la función discriminadora del intelecto, la mente produce una consciencia de placer y dolor con respecto a los fenómenos del mundo de los objetos. La mente, desarrollando pensamientos engañados, y estando atada a ellos, continuará ininterrumpidamente.
El tercero es el aspecto del apego. Debido a la continuidad de los pensamientos engañados, la mente, súper imponiendo sus pensamientos engañados con respecto al mundo de los objetos, y agarrándose rápidamente a la discriminación de lo que es agradable y desagradable, desarrolla apego hacia aquello que le gusta.
El cuarto es el aspecto de la conceptualización sobre los nombres y las letras. Sobre la base de los apegos erróneos, la mente engañada analiza las palabras, las cuales son provisionales, y por tanto carentes de realidad.
El quinto es el aspecto de dar lugar al nacimiento del mal karma. Confiando en los nombres y las letras, la mente engañada investiga nombres y palabras, y llega a estar atada a ellos, y se crean numerosos tipos de mal karma.
El sexto es el aspecto de la ansiedad apegada a los efectos del mal karma. Debido a la ley de causa y efecto la mente engañada sufre los efectos, y no será libre. Debería de ser entendido que la ignorancia es capaz de producir todos los tipos de estados impuros; y que todos los estados impuros son aspectos de lo no iluminado.

C) Las relaciones entre la Iluminación y no iluminación.

Entre el estado iluminado y no Iluminado existen dos relaciones: son 1) la identidad, y 2) la no identidad.

La identidad.

Lo mismo que las distintas piezas de las diversas clases de vasijas de barro tienen la misma naturaleza de ser hechas de arcilla, así las diversas manifestaciones semejantes a una ilusión mágica de lo Iluminado y lo no iluminado, son los aspectos de la misma esencia, la Talidad.

Por esta razón en su Sutra dice:

“Todos los seres permanecen intrínsecamente en la eternidad, y han entrado en el nirvana. El estado de Iluminación no es algo que sea adquirido por la práctica, o que sea creado. Al final, es inalcanzable.”

También, carece de un aspecto corporal que pueda ser percibido como tal. Cualquiera de los aspectos corporales que son visibles, son como productos mágicamente creados de la Talidad, manifestada de acuerdo a la mentalidad de los hombres víctimas de la impureza. No obstante, no es que estos aspectos corporales, los cuales son resultado de las funciones más allá de lo racional de la sabiduría, no sean se naturaleza no vacía, pues la sabiduría no tiene aspectos que puedan ser percibidos.

La no identidad.

Lo mismo que las distintas piezas de las diversas clases de vasijas de barro se diferencian unas de otras, así se dan las diferencias existentes entre el estado iluminado y el no iluminado; y entre las manifestaciones semejantes a una ilusión mágica de la Talidad manifestada de acuerdo a la mentalidad de los hombres víctimas de la impureza, y las de aquellos hombres ignorantes que son impuros, a pesar de poseer la naturaleza esencial de la Talidad.

Las causas y condiciones del vagar de los hombres en la existencia cíclica.

El que una persona esté en la existencia cíclica, resulta del hecho de que su mente y su consciencia se desarrollan sobre la base del almacén de consciencia. Esto significa que, debido al aspecto no iluminado del almacén de consciencia, se dice que él está en posesión de la ignorancia.

2a. La mente.

La mente, la cual emerge en el estado no iluminado, que percibe y reproduce incorrectamente el mundo de los fenómenos y que, concibiendo como real el mundo reproducido de los objetos, continúa desarrollando pensamientos engañados, es lo que definimos como mente. La mente tiene cinco nombres diferentes:
El primero es llamado la “mente activadora”, pues sin ser consciente de ello, rompe el equilibrio de la mente debido al poder de la ignorancia.
El segundo es llamado la “mente que se decanta”, pues emerge de forma secundaria tras la mente agitada, como el sujeto que percibe de forma incorrecta.
El tercero es llamado la “mente que reproduce”, pues reproduce todo el mundo de los objetos de la misma forma en la que un espejo brillante reproduce todas las imágenes materiales.
El cuarto es llamado la “mente analítica”, pues por ella diferencia lo virtuoso de lo no virtuoso.
El quinto es llamado el “continuo mental”, pues está unida a los pensamientos engañados, y continúa ininterrumpidamente. Retiene todo el karma, sea bueno o malo, que ha sido acumulado a lo largo de innumerables vidas en el pasado, y no permite ninguna perdida. También es capaz de traer los resultados del dolor y del placer, etc., del presente y del futuro a la madurez; haciendo eso, no comete errores. Puede causar que uno recuerde de repente las cosas del presente y del pasado, y tener fantasías repentinas e inesperadas sobre las cosas que pueden venir.
Por tanto, el triple mundo es irreal, y es solo mente. Aparte de ello, no existen los objetos de los cinco sentidos, ni los objetos de la mente. ¿Qué significa esto? Puesto que todas las cosas, sin excepción, son desarrolladas a partir de la mente, y son producidas bajo los pensamientos engañados condicionados, todas las diferenciaciones no son sino las diferenciaciones de la propia mente de uno. Y sin embargo la mente no puede percibir a la propia mente; la mente no tiene marcas propias que puedan ser determinadas como una entidad substancial como tal. Debería de entenderse que la concepción de todo el mundo de los objetos solo puede ser aprehendida sobre la base de la mente de la persona engañada por la ignorancia. Todas las cosas, por tanto, son como las imágenes en un espejo, las cuales son carentes de cualquier objetividad que pueda ser aprehendida; son de la solo mente, y son irreales. Cuando la mente engañada nace, entonces las diversas concepciones aparecen; y cuando la mente engañosa cesa, entonces esas diversas concepciones, cesan.

2b. La consciencia.

Lo que es llamado consciencia es el “continuo mental”, porque debido a su apego profundamente enraizado, los hombres ordinarios imaginan que “yo” y “mío” son reales, y se aferran a ellos en sus ilusiones. Tan pronto como son presentados los objetos, esta consciencia se posa en ellos, y discrimina los objetos de los cinco sentidos y los objetos mentales. Esto es llamado “vijñana”, o la “consciencia que separa.” La propensión hacia discriminación de esta consciencia será intensificada por las impurezas intelectuales que albergan puntos de vista erróneos, y por las aflicciones mentales que tienden hacia la indulgencia para con las pasiones.
El hecho de que la mente engañada y la consciencia surgen de la ignorancia, es algo que los hombres ordinarios son incapaces de entender; los seguidores del Hinayana, con su sabiduría, también fracasan al realizar esto. Los bodhisattvas que tras haber avanzado desde el primer nivel de la fe correcta tras generar la mente de la iluminación, a través de la meditación, han llegado a realizar el Dharmakaya, pueden entender esto de forma parcial. No obstante, incluso aquellos que han alcanzado el último nivel del bodhisatva son incapaces de comprender totalmente esto; solo los Budas Completamente Iluminados tienen una comprensión completa de ello. ¿Por qué? La mente, aunque en su naturaleza esencial, es pura desde el principio, está acompañada por la ignorancia. Al estar manchada por la ignorancia, nace un estado mental impuro. Pero, aunque este mancillada, la mente en sí misma es eterna e inmutable. Solo los Budas Completamente Iluminados con capaces de conocer perfectamente lo que significa esto. Lo que es llamado la naturaleza primordial de la mente siempre está más allá del pensamiento. Por lo tanto, es definida como “inmutable.” Cuando aún no ha sido realizado el Reino de la Realidad, la mente es mutable y no está en una unidad perfecta con la Talidad. Repentinamente, surge un pensamiento engañoso, y este estado es llamado ignorancia.

2c. Los estados impuros de la mente.

Pueden ser identificados seis clases de estados impuros de la mente, condicionados por la ignorancia.
El primero es la impureza unida con el apego a un ego, del que están libres aquellos que han obtenido la liberación en el Hinayana, y aquellos bodhisattvas establecidos en el nivel de la fe.
El segundo es la impureza unida con el continuo mental, a partir de la cual aquellos que están establecidos en el nivel de la fe, y que están practicando los medios hábiles para alcanzar la Iluminación, pueden liberarse gradualmente, y de la que se liberan completamente en el nivel de corazón puro.
El tercero es la impureza unida con la mente analítica que discrimina, de la cual aquellos que están en el nivel de observación de los preceptos comienzan a ser liberados, y de la que son liberados completamente cuando llegan al nivel de medios hábiles sin ningún residuo.
El cuarto es la impureza sutil desunida del mundo de los objetos representados, de la cual pueden ser liberados aquellos que están en el nivel de libertad del mundo de los objetos.
El quinto es la impureza más sutil desunida de la “mente que se decanta” que percibe, de la que son liberados aquellos que están en el nivel de libertad de la mente que se decanta.
El sexto es la impureza sumamente sutil desunida de la mente activadora básica, de la cual están liberados aquellos bodhisatvas que han pasado el nivel final, y han ido al estado de un Tathagata.

2d. Comentario sobre los términos utilizados en la discusión anterior.

Con respecto a la expresión, “aún no ha sido realizado el Reino de la Realidad”: partiendo de este estado, los bodhisatvas que han avanzado desde el nivel del establecimiento en la fe, hacia el nivel de corazón puro, tras haber completado sus entrenamientos y haber serrado sus pensamientos engañosos, estarán cada vez más y más liberados conforme avancen; y cuando alcancen el estado de un Tathagata, serán liberados completamente.
Con respecto a “unida”: por medio de la palabra “unida”, que aparece en las tres primeras impurezas, se quiere decir que a través de la diferenciación existente entre la mente y el objeto de conocimiento de la mente, existe una relación simultánea entre ellos en el sentido de que cuando el sujeto está mancillado, el objeto también es impuro; y cuando el sujeto está purificado, el objeto también es purificado.
Con respecto a “desunida”: por medio de la palabra “desunida” se quiere decir que el segundo grupo de tres impurezas sutiles y fundamentales, son los aspectos no iluminados de parte de la mente existente antes de la diferenciación entre sujeto y objeto; por tanto, ya no es establecida una relación simultánea entre sujeto y objeto.
Con respecto a la expresión “estado impuro de la mente”: es llamado el obstáculo originado por las impurezas, porque obstruye cualquier penetración fundamental dentro de la Talidad.
Con respecto a “ignorancia”: la ignorancia es llamada el obstáculo originado de las concepciones erróneas de los objetos, porque obstruye la sabiduría que funciona espontáneamente en el mundo. Debido al estado impuro de la mente, allí emerge el sujeto que percibe incorrectamente, y eso que reproduce, y de este modo uno erróneamente determina el mundo de los objetos, y causa que uno se desvíe del estado indiferenciado de la Talidad. Aunque todas las cosas son siempre quietud y están carentes de toda marca de surgimiento, debido a lo no iluminado originado por la ignorancia, uno se aparta erróneamente de la verdad; y por ello uno deja de obtener la sabiduría que funciona espontáneamente por medio de la adaptación de uno a todas las circunstancias del mundo.

Las características de los seres en la existencia cíclica.

Analizando las características de los seres en la existencia cíclica, pueden distinguirse dos categorías. Una es la burda, pues aquellos englobados en esta categoría están unidos con las actividades burdas de la mente impura; la otra es la sutil, pues aquellos que pertenecen a esta categoría están desunidos de las actividades sutiles de la mente impura. A su vez, cada categoría puede ser subdividida en más burdo y más sutil. Lo más burdo de lo burdo pertenece al rango de la actividad mental de las personas ordinarias; lo más sutil de lo burdo, y lo más burdo de lo sutil pertenece a la actividad mental de los bodhisattvas; y lo más sutil de lo sutil pertenece a los Budas. Estas dos categorías de seres en el mundo fenoménico nacen debido al permeo de la ignorancia; es decir, debido a la existencia de una causa primaria y de causas concurrentes. Por causa primaria se entiende que es la no iluminación; y por causas concurrentes, el mundo de los objetos erróneamente representados. Cuando cesa la causa primaria, entonces las causas concurrentes también cesarán. Debido al cese de la causa primaria, la mente desunida del mundo de los objetos representados, etc., también cesará; y debido al cese de las causas concurrentes, la mente unida con el apego al ego, etc., también cesará.

Pregunta: Si la mente cesa, ¿Qué será de su continuidad? Si hay continuidad de la mente, ¿Cómo podéis explicar su cesación final?

Respuesta: Cuando hablamos de “cesación”, es la cesación de las marcas de la solo mente engañada, y no de la cesación de su esencia. Es como el caso del viento, el cual siguiendo la superficie del agua deja las marcas de su movimiento. Si el agua dejara de existir, entonces las marcas del viento desaparecerían, y el viento no tendría un soporte sobre el que proyectar su movimiento. Pero puesto que el agua no deja de existir, las marcas del viento pueden continuar. Pero puesto que es solo el viento el que cesa, las marcas de su movimiento también cesan. Esto no supone la cesación del agua. Así ocurre con la ignorancia; su movimiento se da sobre la base de la esencia de la mente. Si la esencia de la mente cesara, entonces la gente sería desaparecería, y no tendría soporte. Puesto que es solo la estupidez la que cesa, las marcas de la estupidez mental cesan de forma acorde. No es que cese la sabiduría de la mente. Debido a las cuatro clases de permeado, emergen los estados impuros y el estado puro, y continúan ininterrumpidamente. Estos estados son:
El estado puro, el cual es llamado Talidad.
La causa de todas las impurezas, que es llamado ignorancia.
La mente engañada, que es llamada la mente activadora.
El mundo externo erróneamente concebido, el cual es llamado los objetos de los cinco sentidos y los objetos mentales.

Con respecto al significado de “permeado”: en el mundo los tejidos, ciertamente, estos no tienen olor por sí mismos, pero si un hombre los permea con perfumes, entonces ellos llegarán a ser fragantes. Lo mismo sucede con el caso del que estamos hablando. El estado puro de la Talidad ciertamente no tiene impureza, pero si es permeado por la ignorancia, entonces las marcas de la impureza aparecen en ella. El estado impuro de la ignorancia es indudable que carece de cualquier causa purificadora, pero si está permeado por la Talidad, entonces llegará a tener una influencia purificadora.

3a. El permeado de la ignorancia.

¿Cómo el permeado de la ignorancia da lugar al estado impuro, y continúa ininterrumpidamente? Puede decirse que, sobre la base de la Talidad, aparece la ignorancia. La ignorancia, que es la causa primera del estado impuro, permea la Talidad. Debido a este permeado resulta una mente engañada. Debido a la mente engañada, los pensamientos engañados además permean la ignorancia. Mientras que el principio de la Talidad siga sin ser realizado, la mente engañada que desarrolla pensamientos fabricados en el estado no iluminado, determina los objetos de los sentidos y de la mente, erróneamente concebidos. Estos objetos de los sentidos y de la mente, erróneamente concebidos, las causas concurrentes que traen el estado impuro, permean la mente engañada, y originan que la mente engañada se apegue a sus propios pensamientos, creando diversas clases de mal karma, y debiendo de padecer todos los tipos de sufrimiento físico y mental. El permeado de los objetos de los sentidos y de la mente, erróneamente concebidos, es de dos clases. Uno es el permeado básico por la mente de activación, la cual causa que los Arhats, los Realizadores Solitarios, y todos los bodhisatvas tengan que soportar el sufrimiento de la existencia cíclica; y el otro es el permeado que acelera las actividades de la consciencia que discrimina los objetos, y que hace que los hombres ordinarios sufran la esclavitud de su propio karma. Los permeados de la ignorancia son de dos tipos. Uno es el permeado básico, puesto que puede ser poner en funcionamiento la mente de activación; y el otro es el permeado que desarrolla las visiones pervertidas y los apegos, puesto que puede poner en funcionamiento la consciencia que discrimina los objetos.

3b. El permeado de la Talidad.

¿Cómo el permeado de la Talidad da lugar al estado puro, y continúa ininterrumpidamente? Puede decirse que existe el principio de la Talidad, y que puede permear la ignorancia. A través de la fuerza de este permeado, la Talidad causa que la mente engañada repudie el sufrimiento de la existencia cíclica, y que aspire a la paz del nirvana. Debido a esta mente que aún está engañada, está ahora en posesión del repudio y de la aspiración, permea la Talidad de forma tal que induce a que la propia Talidad se manifieste. Así un ser humano llega a creer en su naturaleza primordial; a conocer que lo que existe es la actividad errónea de la mente, y que el mundo de los objetos frente a él, es inexistente; y a practicar las enseñanzas para liberarse del mundo de los objetos erróneamente concebido. El sabe que es realmente así, que en realidad no hay un mundo de objetos frente a él, y por lo tanto con diversos recursos practica entrenamientos por los cuales conformarse a la Talidad. El no se atará a nada, ni dará lugar a ningún pensamiento engañado. A través de la fuerza de su impregnación por la Talidad a lo largo de un dilatado periodo de tiempo, su ignorancia cesa. Debido a la cesación de la ignorancia, no habrá más surgir de las actividades engañadas de la mente. Debido al no surgimiento de las actividades engañadas de la mente, el mundo de los objetos tal como previamente era concebido, cesa; debido a la cesación de ambas, la de la causa primaria y las de las causas concurrentes, las marcas de la mente impura serán todas ellas anuladas. Esto es llamado alcanzar el nirvana y realizar actos espontáneos.

La impregnación de la Talidad dentro de la mente engañada es de dos tipos:
La primera es el permeo dentro de la consciencia que discrimina los objetos. Debido a esta impregnación, los seres humanos ordinarios y los seguidores del Hinayana llegan a detestar el sufrimiento de la existencia cíclica, y partiendo de ello, cada uno, de acuerdo a sus capacidades, avanza gradualmente hacia la Insuperable Iluminación.
La segunda es el permeo dentro de la mente. Debido a esta impregnación, los bodhisatvas avanzan rápidamente hacia el nirvana, dotados de aspiración y de esfuerzo gozoso.

Pueden ser identificados dos tipos de permeo de la Talidad dentro de la ignorancia:
El primero es el permeo a través de la manifestación de la esencia de Talidad.
El segundo es el permeo a través de las influencias externas.

El permeo a través de la manifestación de la esencia de Talidad.

La esencia de Talidad está, desde un tiempo sin principio, dotada con el estado perfecto de pureza. Está provista con funciones que van más allá de lo racional, y tiene la naturaleza de crear el mundo de los objetos. Debido a estas dos razones, impregna perpetuamente la ignorancia. A través de la fuerza de esta impregnación, induce al ser humano a aborrecer el sufrimiento de la existencia cíclica, a buscar el gozo en el nirvana, y creyendo que él tiene el principio de la Talidad dentro de sí, elevar su mente esforzándose.

Pregunta: Si esto es así, entonces todos los seres están dotados con la Talidad, y están igualmente permeados por ella. ¿Por qué es que existen infinitas variedades de creyentes y de no creyentes, y por qué hay algunos que creen primero y otros más tarde? Conociendo que ellos están dotados con el principio de la Talidad, todos ellos deberían de realizar un esfuerzo simultáneo utilizando los medios hábiles, e igualmente todos ellos deberían de alcanzar el nirvana.

Respuesta: Aunque la Talidad es originalmente una, sin embargo existen los inmensurables e infinitos oscurecimientos de la ignorancia. La ignorancia está, desde el mismo principio, y debido a su naturaleza, caracterizada por la diversidad, y su grado de intensidad no es uniforme. Las impurezas, que son más numerosas que las arenas del Ganges, nacen debido a la diferencia en intensidad de la ignorancia, y existen en múltiples formas; las impurezas tales como la creencia en la existencia de un ego permanente, y la indulgencia en las pasiones, se desarrollan debido a la ignorancia, y existen de modos diferentes. Todas estas impurezas son traídas por la ignorancia, y se diversifican de formas infinitamente diferentes con el tiempo. Solo los Tathagatas comprenden todo esto.
En el budismo existe una enseñanza concerniente a la causa primaria y a las causas concurrentes. Cuando la causa primaria y las causas concurrentes o condiciones están suficientemente provistas, entonces se dará la perfección de un resultado. Es como el caso de la madera: aunque posee latentemente la naturaleza de ser quemada y producir fuego, lo cual es la causa primaria de su combustión, no puede ser hecha arder por sí misma a menos que los hombres entiendan la situación, y recurran a los medios para prender fuego a la leña, encendiéndola. Del mismo modo, un hombre aunque está en posesión de la causa primaria correcta, la Talidad con la fuerza de impregnación, no puede poner fin a sus impurezas por sí mismo y entrar en el nirvana, a menos que esté provisto con las causas concurrentes o condiciones que son el hecho de que llegue a encontrarse con los Budas, bodhisatvas, o los buenos amigos espirituales. Incluso aunque las causas concurrentes externas puedan estar suficientemente provistas, si el principio puro interior es débil en su impregnación, entonces un hombre no puede desarrollar repulsión hacia la existencia cíclica y buscar el gozo del nirvana. Sin embargo, si ambas, la causa primaria y las causas concurrentes están suficientemente provistas, entonces debido a poseer la fuerza de la impregnación de la Talidad interior, y a la protección compasiva de los Budas y bodhisatvas desde el exterior, él es capaz de desarrollar la aversión hacia el sufrimiento, creer que el nirvana es real, y cultivar su capacidad para la bondad. Y cuando su desarrollo de la capacidad para bondad madura, como resultado se encontrará a los Budas y bodhisatvas, y será instruido, enseñado, beneficiado, y recibirá alegría de ellos; y entonces él será capaz de avanzar hacia el nirvana.

1.a) Las causas concurrentes específicas.

Un hombre, desde el momento en el que por primera vez aspira a buscar la Iluminación, hasta que llega a convertirse en un Buda Completo y Perfecto, ve o medita en los Budas y bodhisatvas tal como ellos se le manifiestan a él; a veces aparecen como miembros de su familia, padres, o parientes; a veces como sirvientes, a veces como amigos íntimos, o a veces como enemigos. A través de todas las clases de hechos y de actuaciones, tales como la práctica de los cuatro actos del amor benevolente y demás, ellos ejercen la fuerza de permeo creada por su gran compasión, y así son capaces de causar que los seres fortifiquen su capacidad para la hacer el bien, y son capaces de beneficiarlos conforme ven u oyen hablar de sus necesidades. Esta causa concurrente específica es de dos tipos: una es inmediata, y posibilita que el ser humano obtenga la liberación rápidamente; y la otra es remota, y posibilita que el ser humano obtenga la liberación después de mucho tiempo. A su vez, las causas inmediatas y remotas son de dos clases: las causas, las cuales fortalecen a un hombre en su práctica de los medios hábiles para ayudar a otros; y aquellas las cuales hacen posible que el obtenga la Iluminación.

1.b) Las causas concurrentes generales.

Todos los Budas y bodhisatvas desean liberar a todos los seres, permeándolos espontáneamente con sus influencias espirituales, y no olvidándolos nunca. A través del poder de la sabiduría, la cual es una con la Talidad, ellos manifiestan actividades en respuesta a las necesidades de los seres, tal como los ven y oyen. Debido a esta causa que permea indiscriminadamente, todos los seres humanos son igualmente capaces, por medio de la absorción meditativa, de ver a los Budas. Esta impregnación a través de la influencia de la sabiduría cuya esencia es una con la Talidad, también está dividida en dos categorías de acuerdo a los tipos de recipientes:
Una no está unida aún con la Talidad. Los hombres ordinarios, los seguidores del Hinayana, y aquellos bodhisatvas principiantes que solo se han iniciado dedicándose a las prácticas religiosas con las fuerzas de su fe, estando permeados por la Talidad a través de sus mentes y consciencia; no habiendo obtenido la mente que no discrimina, no obstante, ellos aún están unidos con la esencia de la Talidad; y no habiendo conseguido la perfección de la moralidad de actuar libremente, ellos sin embargo están unidos con la influencia de la Talidad.
La otra ya está unida con la Talidad. Los bodhisatvas que han realizado el Dharmakaya han obtenido una mente que no discrimina y están unidos con la esencia de los Budas; ellos, tras haber obtenido el actuar libremente, están unidos con la sabiduría de los Budas. Ellos se dedican únicamente con espontaneidad a sus prácticas de Dharma, con la fuerza de la Talidad dentro; penetrando dentro de la Talidad de forma que la Talidad se recuperará, ellos destruyen la ignorancia. Por otra parte, el principio impuro, existente desde un tiempo sin principio, continúa permeando perpetuamente hasta que perece con el logro de la budeidad. Pero la impregnación del principio puro no tiene interrupción, y tampoco tiene final. La razón es que el principio de la Talidad siempre está permeando; por lo tanto, cuando la mente engañada cesa, se manifestará el Dharmakaya, y dará origen a la impregnación de la influencia de la Talidad, y no habrá final para ello.

La esencia y los atributos de la Talidad, o los significados de “Maha.”

La grandeza de la esencia de la Talidad.

La esencia de la Talidad no conoce incremento o decrecimiento en las personas ordinarias, los seguidores del Hinayana, los bodhisatvas, o los Budas. No fue traída a la existencia en el principio, ni tampoco cesará al final de los tiempos; es eterna.

La grandeza de los atributos de la Talidad.

Desde el principio, la Talidad en su naturaleza está provista con todas las cualidades excelentes; a saber, está dotada con la luz de la gran sabiduría, las cualidades de iluminación de todo el universo, del conocimiento verdadero, y la mente pura en su propia naturaleza; está dotada de eternidad, gozo, aseidad, y pureza; de frescor refrescante, inmutabilidad, y libertad. Está dotada con esas cualidades excelentes, las cuales superan en número a las arenas del Ganges, las cuales no son independientes de, desunidas de, o diferentes de la esencia de Talidad, y las cuales son los atributos más allá de lo racional de la budeidad. Puesto que está dotado completamente con todas estas cualidades, y no está falto de nada, es llamado Tathagata-garbha cuando permanece latente, y también el Dharmakaya del Tathagata.

Pregunta: se explicó antes que la esencia de la Talidad es indiferenciada, y carente de toda característica. Entonces, ¿Por qué es que has descrito su esencia como poseyendo esas diversas cualidades excelentes?

Respuesta: En realidad, aunque tiene todas esas cualidades excelentes, no tiene ninguna característica de diferenciación; mantiene su identidad, y tiene un sabor único; la Talidad es solamente una.

Pregunta: ¿Qué significa esto?

Respuesta: Puesto que carece de individualización, está libre de las características de la individualización; por tanto es el uno sin segundo.

Pregunta: Entonces, ¿Cómo puedes hablar de diferenciación?

Respuesta: En contraste con las características de la mente activadora, las características de la dualidad pueden ser inferidas.

Pregunta: ¿Cómo pueden ser inferidas?

Respuesta: Todas las cosas son originariamente solo mente; de hecho ellas transcienden los pensamientos.

Sin embargo, la mente engañada que no está iluminada da lugar a pensamientos irrelevantes y determina el mundo de los objetos. Siendo este el caso, nosotros definimos esta mentalidad como “el estado del ser desprovisto de sabiduría”. La naturaleza primordial de la mente es inmutable en cuanto a que no da lugar al surgir de ningún pensamiento engañoso, y por tanto es el verdadero opuesto de la ignorancia; por consiguiente se dice de ella que tiene la característica de la luz de la gran sabiduría. Cuando hay un acto de percepción particular de la mente, los objetos distintos de los objetos que están siendo percibidos seguirán sin ser percibidos. La naturaleza esencial de la mente está libre de cualquier percepción parcial; por tanto, se dice que la Talidad tiene la característica de iluminar todo el universo.

Cuando la mente está en movimiento, está caracterizada por las ilusiones y las impurezas, más numerosas que las arenas del Ganges, tales como la falta de una cognición verdadera, la ausencia de naturaleza propia, la impermanencia, la ausencia de gozo, la impureza, la fiebre, la ansiedad, el deterioro, el cambio, y la falta de libertad. Contrastando con esto, la naturaleza primordial de la mente, en cambio, es quietud; por consiguiente, puede inferirse que debe que tener diversas cualidades puras y excelentes, más numerosas que las arenas del Ganges. Pero si la mente produce pensamientos irrelevantes y además determina el mundo de los objetos, continuará falta de esas cualidades. Todas estas cualidades excelentes innumerables del principio puro no son más que las cualidades de la Solo Mente, y no hay nada que sea visto después de nuevo por el pensamiento. Así pues, eso que está completamente dotado con ellas es llamado el Dharmakaya cuando está manifestado, y Tathagata-garbha cuando está latente.

La grandeza de las influencias de la Talidad.

Los Budas, los Tathagatas, mientras estuvieron en los niveles del bodhisatva, ejercieron la gran compasión, practicaron las perfecciones, y aceptaron y transformaron a los seres. Tomaron los grandes votos, deseando liberar a todos los seres a través de eones incontables hasta el fin de los tiempos futuros, pues ellos consideraban a los seres como a ellos mismos. Y sin embargo, ellos nunca los consideraron como seres separados. ¿Por qué? Porque ellos conocieron realmente que todos los seres, y ellos mismos eran idénticos en la Talidad, y que no podría haber distinción entre ellos. Puesto que ellos poseían esta gran sabiduría, la cual podría ser aplicada a los medios hábiles en busca de la Iluminación, ellos extinguieron su ignorancia y percibieron el Dharmakaya primordial. Realizaron espontáneamente actividades incomprensibles, ejercitando muy diversas influencias, ellos impregnaron todas partes en su identidad con la Talidad. No obstante, ellos no mostraron marcas de sus influencias que pudieran ser rastreadas como tales.
¿Por qué? Porque los Budas, los Tathagatas, no son distintos del Dharmakaya, y son la encarnación de la sabiduría. Ellos pertenecen al reino de la verdad absoluta, la cual transciende al mundo en el que opera la verdad relativa. Están libres de toda actividad convencional. Y sin embargo, debido al hecho de que los seres reciben beneficios viéndolos o escuchando hablar de ellos, puede hablarse de sus influencias en términos relativos.
Las influencias de la Talidad son de dos clases:
La primera es eso lo cual es concebido por la mente de los seres humanos ordinarios y por los seguidores del Hinayana, en la consciencia que discrimina los objetos. Esto es llamado la influencia de la Talidad bajo la forma del Cuerpo de Emanación. Puesto que ellos no saben que está proyectado por la mente que se decanta, ellos lo ven como algo que procede de fuera, y asumen que tiene una limitación corporal porque su comprensión es limitada.
La segunda es la que es concebida por la mente de los bodhisatvas en la mentalidad, desde el primer nivel de aspiración hasta el nivel más alto, la cual ve a los objetos como irreales. Esto es llamado la influencia de la Talidad bajo la forma del Cuerpo del Gozo. Tiene un número infinito de formas corporales, en cada una de las formas hay un número infinito de marcas mayores, y cada una de las marcas mayores tiene un número infinito de marcas sutiles. La tierra en la que residen tiene innumerables adornos. Se manifiesta sin ninguna atadura; sus manifestaciones son inexhaustibles y están libres de cualquier limitación. Se manifiesta de acuerdo con las necesidades de los seres, y no obstante siempre permanece firme sin destruirse o sufrir pérdida. Estas cualidades excelentes fueron perfeccionadas por la impregnación pura adquirida por la práctica de las perfecciones, y por el permeo más allá de lo racional de la Talidad. Puesto que la influencia está dotada con atributos de gozo infinito, se dice que es el Cuerpo del Gozo. Cuando es visto por los hombres ordinarios, son solo las formas corporales burdas de la manifestación de la Talidad. Dependiendo de dónde se encuentre uno dentro de los seis estados migratorios, su visión de ellos diferirá. Las visiones que de ello tienen los seres no iluminados no están con la forma de gozo; esta es la razón por la que es llamado Cuerpo de Emanación. Los bodhisatvas, en su primer nivel de aspiración y en los otros, debido a su fe profunda en la Talidad, tienen una penetración parcial dentro de la naturaleza de la influencia de la Talidad. Ellos saben que las cosas del Cuerpo del Gozo, tales como sus formas corporales, sus marcas mayores, sus adornos, etc., no vienen de fuera o van a otro lado, sino que conocen que están libres de limitaciones, y que son imaginadas por la mente, y no son independientes de la Talidad. No obstante, esos bodhisatvas no están libres del pensamiento dualístico puesto que aún no han entrado dentro del nivel en el que ellos consiguen la realización completa del Cuerpo de la Verdad. Si ellos avanzan hasta el nivel de corazón puro, las formas que verán serán más sutiles, y las influencias de la Talidad serán más excelentes que nunca. Cuando ellos abandonan el último nivel del bodhisatva, ellos perfeccionarán su penetración dentro de la Talidad. Cuando ellos lleguen a estar libres de la mente de activación, estarán libres de la percepción de la dualidad. El Dharmakaya de los Budas no conoce cosas tales como el distinguir esto de eso.

Pregunta: Si el Dharmakaya de los Budas está libre de la manifestación de la forma corporal, ¿Cómo puede aparecer en forma corporal?

Respuesta: Puesto que el Dharmakaya es la esencia de la forma corporal, es capaz de aparecer en forma corporal. La razón por la que se dice esto es que desde el principio la forma corporal y la mente han sido no duales. Puesto que la naturaleza primordial de la forma corporal es idéntica con la sabiduría, la forma corporal primordial, la cual aún no se ha dividido en formas tangibles, es llamada cuerpo de sabiduría. Puesto que la naturaleza primordial de la sabiduría es idéntica a la de la forma corporal, la esencia de la forma corporal, la cual aún no se ha dividido en formas tangibles, es llamada el Cuerpo de la Verdad que permea todo. Sus formas corporales manifestadas no tienen limitaciones. Puede manifestarse como un número infinito de bodhisatvas, de Budas en su Cuerpo del Gozo, y de ornamentos en las diez direcciones del universo. Cada uno de ellos no tiene limitaciones, ni interferencias. Todas ellas resultan incomprensibles para el pensamiento dualista de la mente y consciencia engañada, pues resultan de la influencia libre de la Talidad.

Del samsara al Nirvana.

Finalmente, será revelado cómo entrar dentro del Reino de la Talidad desde el reino del samsara. Examinando los cinco agregados, encontramos que pueden ser reducidos a dos: materia, y mente.
A la luz del análisis último, los objetos de los cinco sentidos y los objetos de la mente están más allá de lo que se piensa que son. La propia mente está libre de cualquier forma o marca, y por tanto es inaprehensible como tal; no importa donde pueda buscar uno. Lo mismo que un hombre, debido a que ha perdido su camino, confunde al este con el oeste, aunque las direcciones no han cambiado, así la gente, debido a su ignorancia, asume que la mente única es aquello que ellos piensan que es, aunque de hecho esta mente no resulta afectada incluso aunque sea falsamente determinada. Si una persona es capaz de observar y entender que la mente única está más allá de los que se piensa que es, entonces será capaz de conformarse y de entrar en el Reino de la Talidad.

CAPÍTULO DOS: La corrección de los apegos.

Todos los apegos se originan de las visiones tendenciosas; si una persona está libre de prejuicios, el estará libre de todos los apegos. Existen dos clases de visiones sesgadas: una es la visión tendenciosa sostenida por aquellos que no están libres de la creencia en un ego permanente; la otra es la visión tendenciosa sostenida por aquellos que creen que los componentes del mundo son reales.

I- La visión sesgada sostenida por los hombres ordinarios.

Existen cinco clases de visiones sesgadas sostenidas por los hombres ordinarios, las cuales pueden ser abordadas:

Oyendo que en el Sutra se explica que, visto desde un análisis final, el Dharmakaya del Tathagata es quietud, lo mismo que el espacio vacío, los hombres ordinarios piensan que la naturaleza del Tathagata es sin duda la misma que la del espacio vacío, pues ellos no saben que la intención del Sutra es arrancar de raíz su adherencia.

Pregunta: ¿Cómo se corrige esto?

Respuesta: la forma de corregir este error es comprender claramente que “espacio vacío” es un concepto engañado, cuya sustancia es inexistente e irreal. Es meramente imputado en relación a sus objetos correlativos con forma. Si es tomado como un término que significa “no existencia”, entonces debería de ser descartado porque es causa de que la mente siga girando en la existencia cíclica. De hecho, no existen objetos externos con forma, porque todos los objetos son originariamente de la mente. Y puesto que definitivamente no existen los objetos corporales, no puede mantenerse el “espacio vacío”. Todos los objetos son de la solo mente; pero cuando surgen las ilusiones, aparecen los objetos los cuales son vistos como reales. Cuando la mente está libre de las actividades engañadas, entonces todos los objetos imaginados como reales desaparecen.
Lo que es real, la verdadera mente única, permea todo. Este es el significado último de la gran sabiduría del Tathagata. Indudablemente, el Dharmakaya no es lo mismo que el espacio vacío.

Oyendo que en el Sutra se explica que todos los fenómenos mundanos, analizados desde un punto de vista último, son vacíos; y que el nirvana o el principio de la Talidad también está absolutamente vacío desde el principio, y carente de cualquier característica, ellos, no conociendo que el propósito del sutra es arrancar de raíz sus adherencias, piensan que la naturaleza esencial de la Talidad o nirvana es simplemente la nada.

Pregunta: ¿Cómo se corrige esto?

Respuesta: la forma de corregir este error es dejar claro que la Talidad o el Dharmakaya no está vacío, sino que está dotado de innumerables cualidades excelentes.

Oyendo que en el Sutra se explica que no existe aumento o disminución en la naturaleza búdica, y que en su esencia está provista con todas las cualidades excelentes, ellos, quienes son incapaces de entender esto, piensan que la naturaleza búdica es la pluralidad de mente y materia.

Pregunta: ¿Cómo se corrige esto?

Respuesta: ellos deberían de entender que la afirmación hecha en el Sutra de que “no hay incremento o disminución en la naturaleza búdica” está hecha solamente de acuerdo con el aspecto absoluto de la Talidad, y que la afirmación de que “está provisto con todas las cualidades excelentes” está de acuerdo con la visión pluralista sostenida por las mentes engañadas de la existencia cíclica.

Oyendo que en el Sutra se explica que todos los estados engañados de la existencia cíclica en el mundo, existen sobre la base de la naturaleza búdica, y que por lo tanto no son independientes de la Talidad, ellos piensan que la naturaleza búdica literalmente contiene dentro de sí a todos los estados contaminados de existencia cíclica.

Pregunta: ¿Cómo puede ser corregido esto?

Respuesta: para corregir este error debería de entenderse que la naturaleza búdica, desde el principio, contiene solo cualidades puras excelentes, más numerosas que las arenas del Ganges, las cuales no son independientes, ni están separadas, ni son diferentes de la Talidad; que los estados mancillados por las impurezas, que son más numerosos que las arenas del Ganges, no son independientes, ni están separados, ni son diferentes de la Talidad; que los estados mancillados por las impurezas, que son más numerosos que las arenas del Ganges, existen meramente como una ilusión; son no existentes desde el mismo principio; y desde un tiempo sin principio nunca han estado unidos con la naturaleza búdica. Nunca ha sucedido que la naturaleza búdica haya contendido en su esencia a los estados engañados, y eso induce a realizar la Talidad para extinguir para siempre sus estados engañados.

Oyendo que en el Sutra se explica que sobre la base de la naturaleza búdica existe la existencia cíclica y también la realización del nirvana, ellos, que son incapaces de entender esto, piensan que hay un principio para los seres. Puesto que ellos suponen un principio, ellos también suponen que el nirvana alcanzado por el Tathagata tiene un final, y que a su debido tiempo volverá a convertirse en un ser.

Pregunta: ¿Cómo se corrige esto?

Respuesta: la forma de corregir este error es explicar que la naturaleza búdica no tiene principio, y que por lo tanto la ignorancia no tiene principio. Si alguien sostiene que los seres llegan a existir fuera de estos tres mundos, entonces está manteniendo el punto de vista dado en las escrituras de los heréticos. Además, la naturaleza búdica no tiene un final; y el nirvana alcanzado por los Budas, siendo uno con ella, similarmente no tiene final.

II- La visión sesgada sostenida por los seguidores del Hinayana.

Debido a su capacidad inferior, el Tathagata solo enseñó a los seguidores del Hinayana la doctrina de la no existencia de un ego inherentemente existente, y no enseñó esta doctrina completa; como resultado, los seguidores del Hinayana han llegado a creer que los cinco agregados, que son los constituyentes de la existencia cíclica, son reales; ellos se apegan erróneamente al nirvana, debido a estar aterrorizados ante el hecho de estar sujetos al nacimiento y la muerte.

Pregunta: ¿Cómo se corrige esto?

Respuesta: la forma de corregir este error es dejar claro que los cinco agregados, en su naturaleza esencial, son no nacidos, y por lo tanto son imperecederos; que lo que está hecho de los cinco agregados está, desde el mismo principio, en el nirvana.
Finalmente, para estar completamente libre de apegos erróneos, uno debería de saber que ambos, los estados impuros y los puros, son relativos y que no tienen marcas particulares de su propia existencia que puedan ser encontradas si se investiga. Así pues, desde el mismo principio, todas las cosas no son si materia ni mente, ni sabiduría ni consciencia, ni ser ni no ser; son a nivel último inexplicables. Y no obstante se habla de ellas. Debería de entenderse que los Tathagatas, aplicando sus medios hábiles, hacen uso de un lenguaje convencional de forma provisional, para guiar a la gente, de forma que ellos puedan liberarse de sus pensamientos engañados, y puedan retornar a la Talidad; pues si alguien piensa con respecto a algo como siendo realmente existente por sí mismo, el está causando que su mente se vea atrapada en la existencia cíclica y, consecuentemente, no puede entrar en el estado pleno de verdadera visión penetrante.

Capítulo Tres: Análisis de los tipos de aspiración a la Iluminación, o el significado de “Yana”.

Todos los bodhisatvas aspiran a lograr la Iluminación realizada por los Budas, disciplinándose para alcanzar este fin, y avanzando hacia él. Resumiendo, existen tres tipos de aspiración a la Iluminación: 1) el primero es la aspiración a la Iluminación a través de la perfección de la fe; 2) el segundo es la aspiración a la Iluminación a través de la comprensión y las acciones; y 3) el tercero es la aspiración a la Iluminación a través de la visión penetrante.

La aspiración a la Iluminación por medio de la perfección de la fe.

Pregunta: ¿Por quienes, y a través de qué clase de entrenamiento puede ser perfeccionada la fe, de modo que pueda ser desarrollada la aspiración a la Iluminación?

Respuesta: Entre aquellos que pertenecen al grupo de los que carecen de determinación, existen algunos que, en virtud de su capacidad excelente para la bondad, desarrollada a través de la impregnación, creen en la ley de la retribución de las acciones cometidas y observan las diez acciones virtuosas. Ellos aborrecen el sufrimiento de la existencia cíclica, y desean buscar la Iluminación Suprema. Tras haber sido capaces de encontrar a los Budas, ellos los sirven, los honran, y practican la fe. Su fe será perfeccionada tras diez mil eones. Su aspiración hacia la Iluminación será desarrollada, bien a través de la instrucción de los Budas y bodhisattvas, o debido a su gran compasión hacia el sufrimiento de todos sus amigos los seres, o debido a su deseo de preservar al buen Dharma de la extinción. Aquellos que son capaces de desarrollar de esta manera su aspiración a la Iluminación a través de la perfección de la fe entrarán en el grupo de aquellos con determinación, y ya no retrocederán nunca. Son llamados “aquellos que están unidos con la causa correcta para la Iluminación”, y permanecen entre aquellos que pertenecen a la familia del Tathagata.
Sin embargo, existe gente entre aquellos que pertenecen al grupo de los que no poseen determinación, cuya capacidad para la bondad es débil, y cuyas impurezas, tras haber sido acumuladas desde un pasado remoto, están profundamente enraizadas. Aunque ellos también pueden encontrar a los Budas y honrarlos, ellos solo desarrollarán la potencialidad de nacer como humanos, o como moradores de los cielos, o como seguidores del Hinayana. Incluso si ellos llegaran a montar en el Mahayana, a veces progresarían y a veces retrocederían debido a la naturaleza inconsistente de su capacidad. También existen algunos que honran a los Budas y quienes, tras haber transcurrido diez mil eones, desarrollarán una aspiración debido a algunas circunstancias favorables. Estas circunstancias pueden ser: la visión de las formas corporales de los Budas, el honrar a los monjes, recibir instrucciones de los seguidores del Hinayana, o la imitación de las aspiraciones de otros. Pero todos estos tipos de aspiración son inconsistentes, puesto que si aquellos que las tienen se encuentran con circunstancias desfavorables, ellos recaerán y volverán a caer en el estado de logro de los seguidores el Hinayana.
Ahora, ¿Tras desarrollar la aspiración a la Iluminación a través de la perfección de la fe, qué clase de mente es desarrollada? En resumen, puede hablarse de tres clases:
La primera es la mente caracterizada por la honradez, pues medita correctamente en el principio de la Talidad;
La segunda es la mente de profundidad, pues no hay límite para su acumulación gozosa de toda clase de acto virtuoso.
La tercera es la mente llena de gran compasión, pues desea erradicar los sufrimientos de todos los seres.

Pregunta: antes se ha explicado que el Reino de la Realidad es uno, y que la esencia de los Budas es no dual; ¿Por qué es que la gente no medita en la Talidad por su propia identidad con ella, sino que tiene que aprender a realizar acciones virtuosas?

Respuesta: del mismo en que una joya preciosa es brillante y pura en su esencia, pero está empañada por las impurezas, así sucede con el ser humano. Incluso aunque medite en su naturaleza preciosa, a no ser que la pula utilizando diversos medios hábiles, nunca será capaz de purificarla. El principio de Talidad dentro de los hombres es absolutamente puro en su naturaleza esencial, pero está cubierto con las inmensurables impurezas de los oscurecimientos. Incluso aunque un hombre medite en la Talidad, a menos que él haga un esfuerzo para ser permeado por ella de diversas formas utilizando los medios hábiles, ciertamente él no podrá llegar a ser puro.
Puesto que el estado de impureza es ilimitado e interpenetra todos los estados de existencia, es necesario aplicar los antídotos y purificarlos por medio de la práctica de todas las clases de acciones virtuosas. Si un hombre hace eso, él retornará naturalmente al principio de Talidad.
Con respecto a los medios hábiles, resumiendo, son de cuatro tipos:
El primero es ser el medio fundamental que ha de ser practicado: es decir, que un hombre medita en el hecho de que todas las cosas en su naturaleza esencial son no nacidas, separándose de las visiones erróneas, de forma que él ya no permanece en la existencia cíclica. Al mismo tiempo, el medita en el hecho de que todos los fenómenos son los productos de la unión de la causa primaria y de las causas concurrentes o condiciones, y en el hecho de que los efectos de las acciones no se pierden nunca.
De forma acorde, el desarrolla la gran compasión, practica todas las acciones virtuosas, y acepta y transforma a los seres con ecuanimidad, sin entrar en el nirvana, pues él está conforme a las funciones de la naturaleza esencial de la realidad, la cual no conoce fijación.
El segundo es el medio hábil de abandonar lo no virtuoso: es la práctica de desarrollar un sentido de vergüenza y arrepentimiento capaz de frenar toda conducta no virtuosa y de impedir que esta crezca, pues uno se va conformando a la ausencia de faltas que es la naturaleza esencial de la Realidad.
El tercero es el medio hábil de incrementar la capacidad para la virtud que ya ha sido desarrollado: es decir, un hombre debería de ser diligente honrando y rindiendo homenaje a las Tres Joyas; y debería de alabar, regocijarse en los Budas, y hacerles súplicas. Debido a la sinceridad de su amor y respeto hacia las Tres Joyas, su fe se fortalecerá, y será capaz de buscar la Insuperable, Perfecta, y Completa Iluminación. Además, al estar protegido por el Buda, el Dharma, y la Sangha, el será capaz de eliminar los obstáculos de las malas acciones. Esta capacidad para la bondad no sufrirá regresión porque él estará conformándose a la naturaleza esencial de la Realidad, la cual está libre de los obstáculos producidos por la estupidez.
El cuarto es el medio hábil del gran voto de la salvación universal: esto es tomar uno el voto de liberar a todos los seres, hasta el último de ellos, sin que importe el tiempo que pueda llevar hacerlo, para hacer que ellos alcancen el nirvana perfecto, por medio del conformarse uno mismo a la naturaleza esencial de la Realidad, la cual está caracterizada por la ausencia de continuidad. La naturaleza esencial de la realidad lo abarca todo, y permea a todos los seres; es en todas partes lo mismo y es el uno sin dualidad, no distingue esto de eso, porque desde el punto de vista del análisis último, está en el estado de quietud.

Cuando un bodhisatva desarrolla esta aspiración a la Iluminación a través de la fe, hasta cierto punto, el será capaz de realizar el Dharmakaya. Debido a esta realización del Dharmakaya, y debido a que es impulsado por la fuerza del voto que él hace de liberar a todos los seres, el es capaz de proyectar ocho tipos de manifestación para el beneficio de todos los seres. Estos son: 1) el descenso desde el cielo de Tushita; 2) la entrada dentro de un vientre humano; 3) la permanencia en el vientre; 4) el nacimiento; 5) la renunciación; 6) el logro de la Iluminación; 7) el giro de la Rueda del Dharma; y 8) la entrada en el nirvana.
Sin embargo, no puede decirse que ese bodhisatva ha realizado perfectamente el Dharmakaya, pues él aún no ha destruido completamente los residuos kármicos, los cuales han sido acumulados a lo largo de vidas innumerables en el pasado. Tiene que sufrir algún tipo de miseria leve derivada del estado de su nacimiento. No obstante, esto no es debido a que esté aprisionado por el karma, sino que es una decisión libremente tomada para llevar a cabo el gran voto de la liberación de todos los seres, para comprender el sufrimiento de otros. En un Sutra se dice que hay algunos bodhisatvas de este tipo que pueden regresar y caer en los estados desafortunados de la existencia, pero esto no se refiere a un retroceso real. Se dice que es solo para asustar y conmocionar el heroísmo de los bodhisatvas principiantes quienes aún no se han unido al grupo de quienes poseen determinación; y quienes pueden ser indolentes. Además, tan pronto como ha surgido esta aspiración en los bodhisatvas, ellos dejan la cobardía tras ellos, y no sienten miedo incluso de caer en el estado de los seguidores del Hinayana. Incluso aunque ellos oigan que tienen sufrir penalidades extremas durante innumerables eones antes de que alcancen el nirvana, ellos no sienten ningún miedo, pues ellos creen y saben que desde el principio todos los fenómenos están en el nirvana.

La aspiración a la Iluminación a través de la comprensión y las acciones.

Debería de entenderse que esta clase de aspiración es incluso más excelente que la anterior. Puesto que los bodhisatvas que quieren esta aspiración son aquellos que están a punto de finalizar el primer periodo de eones incalculables desde el momento en el que ellos tuvieron por primera vez la fe correcta, han llegado a tener una comprensión profunda del principio de Talidad, y a no mantener apego a sus realizaciones conseguidas en base al entrenamiento. Conociendo que la naturaleza esencial de la Realidad está libre de tacañería, en conformidad con ello, se aplican en la perfección de la generosidad. Conociendo que la naturaleza esencial de la Realidad está libre de impurezas, las cuales se originan debido a los deseos de los cinco sentidos, en conformidad con ello, se aplican en la perfección de la moralidad. Conociendo que la naturaleza esencial de la Realidad está libre de sufrimiento, y libre de enfado y deseo, en conformidad con ello, se aplican en la perfección de la paciencia. Conociendo que la naturaleza esencial de la Realidad no tiene ninguna distinción entre cuerpo y mente, y está libre de la indolencia, en conformidad con ello, se aplican en la perfección del esfuerzo gozoso. Conociendo que la naturaleza esencial de la Realidad es siempre calma y libre de confusión, en conformidad con ello, se aplican en la perfección de la concentración. Conociendo que la naturaleza esencial de la Realidad siempre está caracterizada por la sabiduría y que está libre de ignorancia, en conformidad con ello, se aplican en la perfección de la sabiduría.

La aspiración a la Iluminación a través de la visión penetrante.

En cuanto a los bodhisatvas de este grupo, quienes van desde el estado de corazón puro, hasta el estado de bodhisatva, ¿Qué objeto realizan?
Ellos realizan la Talidad. Nosotros hablamos de ello como si fuera un objeto debido la mente que se decanta, pero de hecho en esta realización no hay un objeto que pueda ser establecido en términos de una relación sujeto-objeto. Solo existe la visión penetrante dentro de la Talidad que transciende a quien ve y lo visto; nosotros llamamos a esto la experiencia del Dharmakaya. Los bodhisatvas de este grupo pueden, en un solo instante de pensamiento, desplazarse a todos los mundos del universo, honrar a los Budas, y pedirles que giren la Rueda del Dharma.
Para guiar y beneficiar a todos los hombres, ellos no confían en las palabras. A veces, para beneficiar a los hombres con poca voluntad, ellos muestran cómo obtener rápidamente la Perfecta Iluminación saltando los niveles del bodhisatva. Y a veces, para beneficio de los hombres indolentes, ellos dicen que los hombres pueden alcanzar la Iluminación al final de numerosos eones. Así, ellos son capaces de mostrar innumerables medios hábiles y proezas más allá de la razón. Pero en realidad todos estos bodhisatvas son lo mismo en que son iguales en su linaje, su capacidad, su aspiración, y su realización de la Talidad; por consiguiente, no existe tal cosa como el saltar sobre los niveles del bodhisatva, pues todos los bodhisatvas tienen que pasar a través de los tres eones interminables antes de que ellos puedan alcanzar la Iluminación completa. Sin embargo, debido a las diferencias en los diversos seres, también hay formas diferentes de enseñarles qué es lo que hay que practicar.
Las características de la aspiración a la Iluminación mantenida por un bodhisatva perteneciente a este grupo pueden ser identificadas en términos de los tres modos de mente sutil:
La primera es la mente de verdad, pues está libre de la discriminación intelectual falsa.
La segunda es la mente capaz de aplicar los medios hábiles, pues permea todo espontáneamente y beneficia a los seres.
La tercera es la mente sujeta a la influencia del karma que opera en la subconsciencia, pues aparece y desaparece de las formas más sutiles.

Además, un bodhisatva de este grupo, cuando lleva sus cualidades excelentes a la perfección, se manifiesta en el Cielo de Akanistha como el ser más elevado del mundo. A través de la sabiduría unida con la Iluminación primordial de la Talidad, en un instante de pensamiento, él extingue de repente la ignorancia. Entonces él es llamado “quien ha obtenido el conocimiento de todo”. Realizando actos más allá de lo racional de forma espontánea, el puede manifestarse en todo el universo, y beneficiar a todos los seres.

Pregunta: Puesto que el espacio es infinito, los mundos también son infinitos. Puesto que los mundos son infinitos, los seres son infinitos. Puesto que los seres son infinitos, la diversidad de sus mentalidades también tiene que ser infinita. Por lo tanto, los objetos de los sentidos y los mentales tienen que ser ilimitados, y resulta difícil conocerlos y comprenderlos a todos ellos. Si es destruida la ignorancia, no habrá pensamientos en la mente. Entonces, ¿Cómo puede una comprensión que no tiene contenido ser llamada “conocimiento de todo”?

Respuesta: Todos los objetos son originalmente Solo Mente, están más allá del pensamiento que determina. Puesto que la gente no iluminada percibe los objetos en su ilusión, ellos imponen limitaciones en sus mentes. Puesto que ellos desarrollan erróneamente esos pensamientos que determinan, los cuales no se corresponden a la Realidad, son incapaces de alcanzar ninguna comprensión inclusiva. Los Budas, los Tathagatas, están libres de todas las visiones distorsionadas y pensamientos que bloquean la visión correcta; por lo tanto, no existen rincones dentro de los cuales no penetre su comprensión. Su mente es verdadera y real, por lo tanto no es distinta de la naturaleza esencial de todas las cosas.
Los Budas, debido a su naturaleza, pueden arrojar luz sobre todos los objetos concebidos en la Ilusión. Están dotados con la influencia de la gran sabiduría que funciona como la aplicación de innumerables medios hábiles. Acomodándose a la capacidad de comprensión de los diversos seres, ellos pueden revelarles los múltiples significados del Dharma. Esta es la razón de que ellos puedan ser llamados aquellos que tienen el conocimiento de todo.

Pregunta: Si los Budas son capaces de realizar actos espontáneos, manifestarse en todas partes, y beneficiar a los seres, entonces los seres deberían de ser capaces obtener beneficios por medio de ver sus formas físicas, por ser testigos de sus milagros, o por oír sus exposiciones. ¿Por qué es entonces que la inmensa mayor parte de la gente de este mundo es incapaz de ver a los Budas?

Respuesta: El Dharmakaya de todos los Budas, siendo uno y el mismo en todas partes, es omnipresente. Puesto que los Budas están libres de toda fijación de pensamiento, se dice que sus actos son espontáneos. Ellos se revelan de acuerdo con las mentalidades de los diversos seres. La mente de los seres es como un espejo. Lo mismo que un espejo no puede reflejar imágenes si está cubierto de suciedad, así el Dharmakaya no puede aparecer en la mente del ser si está manchada con la suciedad de las impurezas.

CUARTA PARTE: Sobre la fe y la práctica.

Una vez que ya se ha tratado la interpretación, ahora presentaremos una discusión sobre la fe y la práctica. Esta discusión está dirigida a aquellos que aún no se han unido al grupo de quienes están determinados a alcanzar la Iluminación.

Sobre las cuatro fes.

Pregunta: ¿Qué clase de fe debería de tener un hombre, y cómo debería de practicarla?

Respuesta: En resumen, existen cuatro clases de fe:
La primera es la fe en la Fuente Última: debido a esta fe un hombre llega a meditar con alegría en el principio de Talidad.
La segunda es la fe en las numerosas cualidades de los Budas: debido a esta fe un hombre llega a meditar siempre en ellos, a estar siempre cerca de ellos, a honrarlos y respetarlos, desarrollando su capacidad para la bondad, y buscando la omnisciencia.
La tercera es la fe en los grandes beneficios del Dharma: debido a esta fe un hombre llega a recordar constantemente y a practicar los diversos entrenamientos que conducen a la Iluminación.
La cuarta es la fe en la Sangha: debido a esta fe un hombre llega a aproximarse constantemente y con alegría a la asamblea de bodhisatvas, y busca instrucción de ellos con respecto a la práctica correcta.

Sobre las cinco prácticas.

Existen cinco formas de práctica, las cuales harán posible que un hombre perfeccione su fe. Son las prácticas de la generosidad, de la observación de los preceptos morales, de la paciencia, del esfuerzo, y la cesación de las ilusiones y la observación clara.

Pregunta: ¿Cómo debería de practicar un hombre la generosidad?

Respuesta: Si ve a alguien que viene hacia él mendigando, el debería de darle su riqueza y otras cosas en posesión suya en la medida de sus posibilidades; así, mientras se está liberando de la codicia y avaricia, hace que el mendigo esté lleno de alegría. O en el caso de que vea a alguien en dificultades, con miedo, o en un peligro grave, el debería de acuerdo a su habilidad y comprensión, explicárselo por medio del uso de los medios hábiles. En haciendo eso, no obstante, no debería de esperar ninguna fama, ganancia material, o respeto, sino que debería de pensar en beneficiarse a sí mismo y a los demás por igual, y extender el mérito de ha obtenido de la práctica de la generosidad para alcanzar la Iluminación.

Pregunta: ¿Cómo debería de practicar la observancia de los preceptos morales?

Respuesta: El no mata, no roba, no mantiene relaciones sexuales incorrectas; no miente, no calumnia, no insulta, o habla en demasía. El también está libre de codicia, de envidia, de fullerías, engaños, zalamerías, chanchullos, enfado, odio, y visiones perversas. Si es un monje o una monja que ha renunciado a la vida en familia, para cortar y suprimir las impurezas, también debería guardarse del bullicio y el ajetreo del mundo, y residir siempre en soledad; debería de aprender a contentarse teniendo pocos deseos, y debería de practicar fuertes disciplinas ascéticas. El debería de estar aterrorizado y lleno de pavor ante cualquier falta, aún siendo muy leve, y debería de sentir vergüenza y arrepentimiento. El no debería de tomar a la ligera ninguno de los preceptos instituidos por el Tathagata. El debería de guardarse de la difamación y de mostrar disgusto de forma que no provoque en la gente, en su engaño, a cometer ninguna ofensa o falta.

Pregunta: ¿Cómo debería de practicar la paciencia?

Respuesta: El debería de ser paciente con los actos vejatorios de otros, y no debería de alimentar pensamientos de venganza; y también debería de ser paciente en temas de ganancia o pérdida, honor y deshonor, alabanza o crítica, sufrimiento o alegría.

Pregunta: ¿Cómo debería de practicar el esfuerzo?

Respuesta: El no debería de ser perezoso a la hora de hacer el bien, debería de ser firme en sus resoluciones, y debería de depurar en él la cobardía. El debería de recordar que desde tiempos remotos en el pasado ha sido atormentado en vano por los grandes sufrimientos de cuerpo y mente. Debido a esto, debería de practicar con diligencia diversos actos meritorios, beneficiarse a sí mismo y a los otros, y liberarse rápidamente del sufrimiento.
Incluso si una persona practica la fe, debido a que está gravemente obstaculizado por el mal karma derivado de las graves transgresiones cometidas en vidas previas, el puede tener muchos problemas al estar acosado por Mara y sus demonios, o estar enmarañado en toda clase de asuntos mundanos, o afligido por el sufrimiento de la enfermedad. Existen una gran cantidad de obstáculos de este tipo. Por consiguiente, el debería de mostrar coraje y esfuerzo, y en cada uno de los seis intervalos de cuatro horas, del día y de la noche, debería de rendir homenaje a los Budas, arrepentirse de todo corazón, suplicar a los Budas que lo guíen, regocijarse en la felicidad de otros, y dedicar todos los méritos adquiridos de este modo a la realización de la Iluminación. Si él no abandona nunca estas prácticas, será capaz de evitar los diversos obstáculos según se va incrementando su capacidad para la virtud.

Pregunta: ¿Cómo debería de practicar la cesación y la observación clara?

Respuesta: Lo que es llamado “cesación” es poner fin a todas las características del mundo de los objetos de los sentidos y de los objetos mentales; porque esto significa seguir el método de meditación de la calma mental. Lo que es llamado “observación clara” significa percibir distintamente las características de la causalidad de los fenómenos condicionados, porque esto significa seguir el método de meditación analítica.

Pregunta: ¿Cómo debería de seguirlas?

Respuesta: Debería de practicar paso a paso estos dos aspectos, y no separar uno de otro, pues solo entonces ambos aspectos estarán perfectos.

La práctica de la cesación.

Allí debería de haber una persona que desea practicar la cesación; debería de residir en un lugar tranquilo, y sentarse con la espalda erguida, estando sereno. Su atención no debería de estar enfocada en la respiración, ni en ninguna forma o color, ni en el espacio vacío, tierra, agua, fuego, viento, o incluso en lo que ha sido visto, oído, recordado, o concebido. Todos los pensamientos, tan pronto como son conjurados para surgir, han de ser descartados, e incluso el pensamiento de descartarlos ha de ser abandonado, pues todas las cosas están esencialmente en el estado de transcendencia del pensamiento, y no son creados de momento a momento, ni se extinguen de momento a momento; así pues, uno está conforme a la esencia natural de la Realidad a través de esta práctica de la cesación. Y no es que el debiera de meditar primero en los objetos de los sentidos del mundo externo, y entonces negarlos con su mente, la mente que ha meditado en ellos. Si la mente se aparta, debería de ser traída de nuevo y fijada en el pensamiento correcto. Debería de entenderse que este pensamiento correcto es el pensamiento de que todo lo que es, es solo mente; y que no existe el mundo de los objetos externos tal como es concebido; e incluso esa mente está carente de cualquier marca de sí misma, que pudiera indicar su substancia, y por lo tanto no es concebible como tal en ningún momento.
Incluso si él se levanta de esta posición sentada, y se involucra en otras actividades tales como ir, venir, avanzar, o permanecer quieto de pie, él siempre debería de tener presente la aplicación de los medios hábiles para perfeccionar la cesación, conforme al principio inmóvil de la naturaleza esencial de la Realidad; y observar y examinar las experiencias resultantes. Cuando este entrenamiento ya está bien dominado después de un prolongado periodo de práctica, las ideaciones de esta mente pararán. Debido a esto, su poder de ejecutar la cesación irá intensificándose gradualmente, y llegará a ser altamente efectivo, de forma que se conformará a la Talidad, y será capaz de estar absorto dentro de la absorción meditativa de la Talidad. Entonces sus impurezas, sin que importe lo profundamente arraigadas que puedan estar, serán suprimidas y su fe fortalecida; el obtendrá rápidamente el estado en el cual no habrá retroceso. Pero aquellos que son escépticos, que carecen de fe, que hablan mal de las enseñanzas del Buda, quienes han cometido transgresiones graves, quienes están obstaculizados por su mal karma, o quienes son arrogantes o indolentes, serán excluidos; estas personas son incapaces de permanecer absortas en la concentración de la Talidad.
Más tarde, como un resultado de esta absorción meditativa, un hombre realiza la unidad del Reino de la Realidad, esto es, la igualdad de todo y la no dualidad del Cuerpo de la Verdad de todos los Budas y los cuerpos de los seres. Esto es llamado la Absorción meditativa de un movimiento. Debería de entenderse que esta absorción meditativa de la Talidad es la base de todas las demás absorciones; si un hombre sigue practicándolo, entonces gradualmente será capaz de desarrollar incontables tipos de absorciones meditativas distintas. Si hay una persona que carece de capacidad para la bondad, el será confundido por el mal carácter, los heréticos, y los demonios. A veces estos seres aparecerán bajo formas espantosas mientras él está sentado en meditación, y otras veces se manifestarán con las formas de hombres y mujeres atractivos. En ese caso, él debería de meditar en el principio de Solo Mente, y entonces todos estos objetos se desvanecerán y no le causarán más problemas. A veces pueden aparecer como las imágenes de seres celestiales o de bodhisatvas, y también pueden asumir la figura del Tathagata, adornada con las marcas mayores y menores; o pueden exponer los mantras o predicar la generosidad, los preceptos morales, la paciencia, esfuerzo gozoso, concentración, y sabiduría; o pueden tratar de hacer discursos sobre como el nirvana verdadero es el estado de vacuidad universal, o de la no existencia de las características, votos, odios, apegos, causas, y efectos; y de la nada absoluta. Ellos también pueden enseñarle el conocimiento de sus propias vidas pasadas y de los estados de existencia futuros; el método para leer en la mente de otros hombres; y para dominar perfectamente la elocuencia, haciendo que sean codiciosos y apegados a la fama y las ganancias mundanas; o pueden causarle estar movido frecuentemente a la alegría y el enfado, y tener así un carácter inestable, siendo a veces muy amable, estando muy adormilado, muy enfermo, o con pereza mental; o en otras ocasiones siendo muy celoso de repente, y después dejándose caer en la negligencia; o desarrollando una falta de fe, gran cantidad de dudas, y una gran cantidad de ansiedad; o abandonando sus prácticas excelentes fundamentales hacia la perfección religiosa y dedicándose a actos religiosos de todo tipo; o estado apegado a los asuntos mundanos los cuales lo atrapan de diversas formas; o a veces ellos pueden hacerle experimentar una cierta apariencia de diversos tipos de absorción meditativa, los cuales son todos realizaciones de los heréticos y no son la verdadera absorción meditativa; o a veces ellos pueden causar que él permanezca en absorción meditativa durante uno, dos, tres, y hasta siete días, sintiendo confort en su cuerpo y alegría en su mente, no estando ni hambriento ni sediento, ingiriendo bebidas y comidas naturales, fragantes, y deliciosas, las cuales inducen a incrementar su apego a ellas; o a veces pueden hacer que coma sin ningún control, a veces grandes cantidades, a veces solo un poco, de forma que el color de su cara cambia de forma acorde. Por estas razones, quien practica la cesación debería de ser discreto y observante, impidiendo que su mente caiga en red de las malas doctrinas.
El debería de ser diligente en su permanencia en el pensamiento correcto, no agarrándose ni apegándose a nada; si lo hace así, él será capaz de permanecer alejado de los obstáculos que representan estas malas influencias. El debería de saber que la absorción meditativa de los heréticos no está libre de las visiones corrompidas, del anhelo, y de la arrogancia, pues los heréticos están codiciosamente apegados a la fama, las ganancias, y el respeto del mundo. La absorción de la Talidad es la absorción meditativa en el cual uno no es detenido por la actividad de estar viendo un sujeto, ni por la experiencia de objetos en medio de la meditación, e incluso tras la concentración uno no será ni indolente ni arrogante, y las impurezas de uno decrecerán gradualmente. Nunca se ha dado el caso de que ninguna persona ordinaria, sin haber practicado esta concentración, haya sido capaz de unirse al grupo de aquellos que han sido profetizados para convertirse en Tathagatas. Aquellos que practican diversos tipos de concentración y de absorciones meditativas que son populares en el mundo, desarrollarán mucho apego a los Tres Reinos debido su visión corrompida de que el ego es real. Son por tanto lo mismo que los heréticos, pues como ellos se han apartado de la protección de sus buenos amigos espirituales, caen en las visiones heréticas.
Más tarde, quien ha practicado diligentemente y de todo corazón esta absorción, ganará las diez clases de ventajas en esta vida:
Primera: los Budas y los bodhisatvas de las diez direcciones lo protegerán siempre.
Segunda: Mara y sus demonios no lo aterrorizarán.
Tercera: el no será engañado o confundido por las noventa y cinco clases de heréticos y de malos espíritus.
Cuarta: el evitará difamar las enseñanzas profundas del Buda, y gradualmente disminuirá los obstáculos derivados de las transgresiones graves.
Quinta: el destruirá todas las dudas y visiones erróneas sobre la Iluminación.
Sexta: Su fe en el Reino del Tathagata se incrementará.
Séptima: estará libre de pesar y de remordimiento, y en medio de la existencia cíclica él estará lleno de vigor y e impávido.
Octava: al poseer un corazón amable y olvidar la arrogancia, no será vejado por otros.
Novena: incluso aunque no haya experimentado la absorción meditativa, el será capaz de disminuir sus impurezas en todos los lugares y en todos los tiempos, y no encontrará placer en el mundo.
Décima: si el experimenta la absorción meditativa, el no será molestado por ningún ruido externo.

Ahora, si él practica solo la cesación, entonces su mente se hundirá en la autocomplacencia, y será vaga; no se deleitará en realizar acciones virtuosas sino que permanecerá alejado de la práctica de la gran compasión. Por consiguiente, es necesario practicar también la realización clara.

La práctica de la realización clara.

El practicante de la realización clara debería de observar que todos los fenómenos condicionados en el mundo son impermanentes y que están sujetos a la transformación y destrucción instantánea; que todas las actividades de la mente surgen y se extinguen momento a momento; y que, por lo tanto, todo ello induce sufrimiento. El debería de observar que todo lo que ha sido concebido en el pasado fue tan ilusorio como un sueño; que todo lo que está siendo concebido en el presente es como el destello de un relámpago; y que todo lo que será concebido en el futuro será como las nubes que aparecen de repente.
También debería de observar que las existencias físicas de todos los seres vivos en este mundo son impuras, y que entre estas diversas cosas sucias no hay ni tan siquiera una que pudiera ser codiciada con alegría.
El debería de reflexionar de la siguiente forma: “Todos los seres, desde un tiempo sin principio, debido a que están permeados por la ignorancia, han permitido que su mente siga en la existencia cíclica; ellos ya han padecido todas las grandes miserias del cuerpo y mente; en el presente están bajo una incalculable presión y obligación; y también en el futuro sus sufrimientos serán ilimitados. Estos sufrimientos son difíciles de abandonar, difíciles de evitar, y sin embargo estos seres son inconscientes de que se encuentran en ese estado; por esto, ellos son dignos de compasión.”
Después de haber reflexionado de esta forma, el debería de armarse de coraje y hacer un gran voto a este efecto: “¡Que pueda mi mente estar libre de discriminaciones, de forma que yo pueda practicar todos los actos meritorios en cualquier parte de las diez direcciones; que pueda yo, hasta el fin de los tiempos, por medio de aplicar los ilimitados medios hábiles, ayudar a todos los seres que sufren, de forma que ellos puedan alcanzar el gozo del nirvana, el fin último.”
Tras haber hecho este voto, de acuerdo con su capacidad y sin vacilación, el tiene que practicar todo tipo de acto virtuoso en todo tiempo y lugar, y no ser de mente perezosa. Excepto cuando está sentado en concentración en la práctica de cesación, el debería de reflexionar siempre en aquello que debe de ser hecho y en lo que debe de ser abandonado. Tanto que esté caminando, de pie, sentado, acostado, o levantándose, el debería de practicar ambas, la cesación y la observación clara, lado a lado. Es decir, que él está meditando en el hecho de que todas las cosas son no nacidas en su naturaleza primordial; pero al mismo tiempo él está meditando en el hecho de que las acciones buenas y malas, producidas por la combinación de la causa primaria y de las causas concurrentes o condiciones, y las retribuciones de las acciones en términos de placer, sufrimiento, y demás, nunca se pierden ni son destruidas. Aunque el está meditando en la retribución de las acciones virtuosas y no virtuosas producidas por la causa primaria y las condiciones, el también está meditando en el hecho de que la naturaleza esencial de las cosas no puede ser alcanzada por medio del análisis intelectual.
La práctica de la cesación posibilitará que las personas ordinarias se curen de sus apegos al mundo, y hará posible que los seguidores del Hinayana abandonen sus visiones, las cuales derivan de la cobardía.
La práctica de la observación clara curará a los seguidores del Hinayana de la falta de tener unas mentes estrechas e inferiores, las cuales no encarnan la gran compasión; y liberará a las personas ordinarias de su incapacidad para cultivar la bondad.
Por estas razones, ambas, cesación y observación clara, son complementarias e inseparables. Si las dos no son practicadas juntas, entonces uno no puede entrar en el sendero a la Iluminación. Además, supón que hay una persona que aprende esta enseñanza por primera vez, y que desea buscar la fe correcta, pero que carece de coraje y de fuerza. Puesto que vive en este mundo de sufrimiento, teme que no siempre será capaz de encontrar a los Budas y honrarlos personalmente, y que al ser difícil perfeccionar la fe, estará inclinada a volver a caer. Debería de saber que los Tathagatas tienen unos medios hábiles excelentes por medio de los cuales ellos pueden proteger su fe: esto es, a través de la fuerza de la meditación sincera en el Buda, en cumplimiento de sus deseos, será capaz de renacer en un Campo de Buda, ver siempre a los Budas, no estar separado por siempre de los estados desafortunados de la existencia. Es como dice el Sutra: “Si un hombre medita sinceramente en el Buda Amitabha, en el mundo del Paraíso Occidental, y desea renacer en ese mundo, dirigiendo todas las raíces de virtud que ha reunido hacia ese fin, entonces renacerá allí.”
Puesto que siempre verá al Buda, el nunca volverá a caer. Si el medita en el Dharmakaya, la Talidad del Buda, y sigue practicando con diligencia la meditación, al final será capaz de nacer allí, porque el permanece en la absorción meditativa correcta.

PARTE QUINTA: Animando a practicar, y los beneficios que se derivan de ello.

Como ya ha sido explicado en las secciones precedentes, el Mahayana es el tesoro secreto de los Budas. Si hubiera un hombre que desea obtener fe en el profundo Reino del Tathagata y entrar en el sendero del Mahayana, apartándose de toda difamación de la enseñanza del Buda, debería de coger este tratado, deliberar sobre él, y practicarlo; al final él será capaz de alcanzar la Insuperable, Perfecta, y Completa Iluminación. Si un hombre, tras haber oído esta enseñanza, no siente ningún miedo o debilidad, debería de saberse que ese hombre está seguro de seguir el linaje del Buda, y de recibir la predicción del Buda de que alcanzará la Iluminación.
Incluso si un hombre fuera capaz de reformar a todos los seres a través de todos los sistemas de mundos del universo y llevarlos a practicar las diez acciones virtuosas, el aún no sería superior a aquel hombre que reflexiona correctamente sobre esta enseñanza, incluso si lo hace solo durante el tiempo que lleva hacer una comida, pues las cualidades excelentes que el último es capaz de conseguir son incomparablemente superiores a las que puede obtener el anterior. Si un hombre coge este tratado y reflexiona sobre él, y practica las enseñanzas contenidas en él tan solo durante un día y una noche, las cualidades excelentes que obtendrá serán ilimitadas e indescriptibles. Incluso si todos los Budas de las diez direcciones alabaran estas cualidades excelentes durante periodos incalculables de tiempo, ellos nunca alcanzarían el fin de sus alabanzas, pues las cualidades excelentes de la Realidad son infinitas, y las excelencias ganadas por este hombre, de acuerdo a ello, será ilimitadas.
Sin embargo, si hay un hombre que difama y no cree en este tratado, el sufrirá durante un número incalculable de eones debido a su falta. Por lo tanto, todo el mundo debería de creer reverentemente en él, y no calumniarlo; pues la difamación y la falta de fe dañarán gravemente a uno y a los demás, y llevará a la destrucción del linaje de las Tres Joyas.
A través de esta enseñanza todos los Tathagatas han ganado el nirvana, y a través de su práctica todos los bodhisatvas han obtenido la sabiduría de un Buda. Debería de ser conocido que fue por medio de esta enseñanza como los bodhisatvas del pasado fueron capaces de perfeccionar su fe pura; que es por medio de esta enseñanza por la que los bodhisatvas del presente están perfeccionando su fe pura; y que es por medio de esta enseñanza por la que los bodhisatvas del futuro perfeccionarán su fe pura. Por lo tanto los hombres deberían de estudiarla diligentemente, y practicarla.

COLOFÓN:
Los grandes principios del Buda son profundos y comprensibles, los cuales yo ahora he resumido tan fielmente como ha sido posible. ¡Que puedan cualesquiera que sean las cualidades excelentes que yo haya logrado en base a este esfuerzo de acuerdo con la Realidad, ser extendidas para beneficio de todos los seres!

Traducido al castellano y anotado por el ignorante y falto de devoción, upasaka Losang Gyatso. Gracias a Mari Carmen por su ayuda con las lecturas de este tratado. Editado a 10/08/2017.